El actual pronóstico del cáncer, motivo de esperanza

Los afectados por esta enfermedad ven todo avance médico como una posible solución definitiva a su problema. Hace tiempo esta visión terminaba en frustración, porque desde un descubrimiento básico hasta su aplicación en Medicina pasaban demasiados años. Afortunadamente las aplicaciones se están acelerando de forma notable. Incluso durante el curso de un proceso muchos enfermos pueden beneficiarse de novedades científicas recientes.

Hasta mediados del siglo pasado el diagnóstico de cáncer estaba inexorablemente asociado a un pronóstico fatal. La cirugía primero, el descubrimiento de los antineoplásicos después, luego la radioterapia y otras terapias, en principio ilusionantes “per se”, decepcionaban parcialmente por las dificultades de adecuarlas a cada proceso.

Pero en los últimos 50 años, y especialmente en la época actual, asistimos a una espectacular mejoría del pronóstico. Se explica por la conjunción de una serie de factores:

a) Diagnóstico rápido y específico (inmunología, marcadores, biopsia líquida…) que permite una actuación personalizada y precoz,
b) Cirugía cada vez menos invasiva, con mejoras anestésicas, profilaxis antibiótica, etc, que reducen las complicaciones en estos enfermos tan vulnerables,
c) Quimioterapia monitorizada y específica para cada tipo, estadio y enfermo, o sea, personalizada con incremento de la eficiencia terapéutica,
d) Nuevos enfoques dirigidos a elevar las defensas del paciente, como es el uso de inmunoestimuladores,
e) Globalización de la información (documentos y protocolos de consenso, comunicación on line…) que facilita el intercambio de la enorme experiencia y descubrimientos en tiempo real para su rápida aplicación.

Por lo citado, podemos deducir que el pronóstico dependerá del control de factores como: tipo de cáncer, localización, estadio, edad, estado del enfermo o precocidad terapéutica. Naturalmente la conducta del enfermo es clave por su decisión para informarse, aceptar el tratamiento recomendado, seguirlo adecuadamente o corregir los factores predisponentes.

Los datos de supervivencia se suelen dar sobre los 5 años. En internet se ofrecen datos sobre medias que van de un 5% en cáncer de páncreas al 10% en el de pulmón, 35% en el de ovario, 53% en el de colon- recto, etc hasta un 96% en el de testículo.

Los datos anteriores deben ser tomadas como orientadores. El especialista afina más al utilizar datos específicos y más fiables. Por ejemplo aclaremos el dato del 53% del cáncer de colon (wikipedia). Para los especialistas, según la AECC, la supervivencia en el estadio A, correspondiente a la fase más temprana (lesión mucosa sin afectación ganglionar) es superior al 90%. Y las tendencias estadísticas son muy favorables. Cada año que pasa se anota mayor supervivencia en todos los tipos, especialmente en los más frecuentes como colon, mama o próstata. Además en muchos enfermos se puede iniciar un tipo de tratamiento, que luego permita el abordaje con otro imposible anteriormente, pasando de una fase a otra de mejor pronóstico. Un ejemplo más para la esperanza en esta seria enfermedad. ¿Te gustaría tener una segunda opinión sobre tu diagnóstico?

Consulta con un oncólogo ahora.

José Prieto Prieto
Médico. Profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Colaborador de Opensalud

Si te ha gustado este artículo, compártelo en tus redes sociales